jueves, 4 de junio de 2015

Artículo Final


La primera actividad consistía en el análisis de un libro literario y no paraliterario y aquí empiezan las primeras dudas, ¿cuál elegir?, ¿será literario o paraliterario?.... El siguiente paso es buscar en la documentación de la asignatura y descubrir cuáles eran las diferencias para empezar a hacer la actividad.
Estas son las características que debe cumplir un texto literario:

  1. Su objetivo debe ser artístico
  2.   La función lingüística predominante será la poética.
  3.   Debe pertenecer a uno de los tres géneros literarios: narrativa, poesía y texto teatral.
  4.    Ha de ser un texto de ficción aún cuando esté basado en hechos reales.

Cuando no cumple con estas características se considera paraliterario. Y entendido esto me puse a elegir el libro y decidí realizar el análisis de uno de los libros que más les gusta a mis niños, “Elmer”.
Para realizar el análisis debíamos presentar de forma personal y a modo de pequeña introducción el libro elegido, elaborar una ficha bibliográfica que incluyese los siguientes aspectos:

  •  Título
  • Autor
  •   Ilustrador
  • Fecha de primera edición
  •  Edad en la que me baso para realizar este análisis.

Antes esta última cuestión y como yo he trabajado este libro en las aulas del primer ciclo de infantil pensé basarme en los niños de 3-4 pues quizá al ser un poco más mayores iban a entender los valores que el autor quería transmitir. Sin embargo, fue un error ya que la literatura no tiene como objetivo enseñar sino que su principal función es que los niños disfruten, y puedan entender los sentimientos y emociones, reconozcan a los personajes sin que nadie tenga que explicárselo sino gracias a sus propias experiencias y conocimientos. Por ello la edad fue demasiado temprana y teniendo esto en cuenta decidí cambiarla y basar en 5-6 años. Otro error que cometí basándome en mi trabajo diario y no en cómo debemos entender al literatura fue la modificación del texto para adaptarlo a las necesidades de los peques, pero los comentarios de mis compañeras y de Irune me hicieron reflexionar y entiendo también los conceptos mencionados anteriormente me di cuenta de que cambiar el contenido de Elmer era destruirlo y que era mejor idea esperar a que los niños pudieran entender todos los aspectos sin necesidad de cambios. Esto reforzó  la idea de basarme en 5-6 años.
Además de la introducción personal y la ficha bibliográfica debíamos analizar la portada, las ilustraciones, las imágenes, el tema principal, la estructura, el protagonista, los personajes secundarios, los valores, contravalores y el lenguaje utilizados en función de la edad para la que creíamos que era mejor utilizar ese libro. En este caso mi análisis era correcto solo tuve que aumentar  la edad elegida al principio para que tuviera mayor relación con el desarrollo emocional y lingüístico del niño.
Para terminar la actividad añadimos una opinión personal y las fuentes bibliográficas utilizadas para apoyar nuestro análisis. Para terminar me gustaría recalcar que a pesar de ser la primera actividad creo que he aprendido una de las cosas más importantes de la asignatura y que sin duda me va a servir de mucho en mi trabajo diario y es el uso que debemos hacer de la literatura. No debemos entenderla como un método de enseñanza aunque implícitamente incluye conceptos y aspectos que los niños van a aprender sin duda, sino que debemos utilizarla como una forma de disfrutar, de hacer que los niños puedan desarrollar su imaginación, su creatividad, que despierte sus sentimientos y que se convierta en algo emocionante para ellos.

La segunda actividad consistía en la adaptación de un cuento que Irune nos contó en clase a una edad concreta, la que nostras quisiéramos. El cueto era “La piel del Oso” de los Hermanos Grimm.
Lo primero era pensar en la edad que iba a elegir para los receptores de la historia, y conocer cuál era su nivel de desarrollo, para poder argumentar mi adaptación. Una idea muy  tener en cuenta es que hay que respetar el esqueleto de la versión original y después incluir una explicación del porqué de los cambios realizados.
La primera vez que escuché el cuento me pareció muy trágico para los niños de infantil y quise modificarlo suavizando un poco la historia por lo que cambié al demonio por un hada y me olvidé de la guerra y el suicidio, sin embargo no estaba respetando la versión original pues olvidé incluir uno de los aspectos fundamentales de la historia y era la consecuencia negativa del trato que el protagonista realizaba con el demonio, en mi caso con el hada. El protagonista dejó de ser el valiente y luchador que era en la versión original ya que no tenía nada malo a lo que enfrentarse después y sabiendo que en los textos folclóricos los niños ven a los personajes cómo héroes y como alguien en quien convertirse mi adaptación perdería  el sentido para los niños.
Al leer los comentarios de mis compañeras me di cuenta de esos fallos y además Irune me explicó que la guerra y el suicidio no tienen porqués ser eliminados, ya que los niños sí que pueden entender esos conceptos. Otro error que cometí fue reducir el tiempo que el protagonista pasaba solo pues pensé que era un periodo muy largo y que los niños no lo entendería, sin embargo la explicación de Irune me aclaró las dudas. Con estas aportaciones decidí cambiar la adaptación. Convirtiendo al protagonista en ese héroe en el que los niños quieren convertirse ya que en lugar de un hada, se encontró una bruja que le ofreció ser un hombre rico si conseguía superar un reto durante 7 años y cuya consecuencia negativa no le iba a gustar a ninguno de los peques (convertirle en un cuervo e irse a vivir con la bruja).
Teníamos que añadir una argumentación de los cambios efectuados en función de la edad que habíamos elegido, en mi caso, 5-6 años. Y una vez explicadas en consecuencia al nivel evolutivo de los niños a esta edad terminé la actividad 2. Igual que con la primera actividad, he aprendido una cosa fundamental y es que el trabajo en grupo y el poder participar, ver y comentar los blogs de las compañeras nos ayuda mucho a trabajar y entender conceptos que de forma individual se nos escapan. Esto es algo que podemos aplicar a nuestro trabajo diario, ya que compartir con otras educadoras sugerencias, dudas, actividades e incluso los problemas que tengamos dentro del aula nos dará distintos puntos de vista para afrontarlos.

La tercera actividad es la que más me ha costada hacer. El día de la tercera sesión presencial no pude ir a clase y he tenido que hacer la actividad grabándome en vídeo. La verdad es que no lo hago igual que cuando estoy con los niños, delante de la cámara de más vergüenza y con los niños soy mucho más expresiva, además ellos mismo al seguir te dan pie a contar el cuento de forma más interactiva, con preguntas, diferentes tonos de voz etc. Además en el vídeo el volumen no es muy alto y la calidad de las imágenes no se aprecia muy bien.
A pesar de no poder hacer la actividad a la vez que mis compañeras, en cuanto tuve ocasión me metí en los blogs para poder ver el trabajo que ellas habían realizado y pude leer cómo explicaban en qué consistía la actividad y cómo la habían realizado, lo que me ha servido de ayuda a la hora de contar mi cuento. Gracias a ellas he visto que conocer la historia antes de contarles, narrarles o leerles un cuento es muy importante pues nos permite estar preparadas ante  las muchas veces inesperadas preguntas y aportaciones de los niños. 
Por eso he escogido el cuento “¿a qué sabe la luna?” ya que me gusta mucho y sé que a los niños de 2-3 para los que he dedicado mi actividad también les gusta y les divierte mucho.
Con esta actividad he aprendido las diferentes formas de contar un cuento que podemos y que muchas veces usamos las educadoras quizá sin saberlo y adecuar cada una de ellas al tipo de libro  y al nivel de los niños a los que va dirigido.

La cuarta actividad me ha resultado una de las más atractivas y divertidas de hacer de la asignatura ya que además  de ser muy útil para mi trabajo, me ha servido para aprender distintas técnicas para la creación de cuentos que seguro que a los niños de mi clase les van a encantar.
La actividad consistía en crear tres textos en tres formatos diferentes, verso, prosa y texto dramático utilizando una de las técnicas estudiadas en el bloque de contenidos. Lo que más me ha gustado ha sido la creación de un cuento material con uno de eses textos, en mi caso elegí  el texto en verso para que utilicé una adivinanza. Creo que la explicación de clase en la que nos dijo Irune que las creaciones debían ser vistosas peros sencillas de realizar es muy importante ya que si queremos crear textos en nuestro día a día tienen que ser sencillos de realizar y a la vez llamativos y adecuados al nivel evolutivo de los niños.
Como con las actividades anteriores me ha servido de gran ayuda la forma de trabajar de esta asignatura, ya que además de elegir el material que iba a utilizar, pensar en la edad adecuada así como ña técnica y l historia, he podido aprender mucho de las ideas de mis compañeras y seguro que utilizaré muchas de ellas para la elaboración de la biblioteca dentro de mi aula.
En cuanto a las técnicas estudiadas, me gustaría destacar la del “cuento al revés” ya que me gusta mucho la idea de poder dar un giro a las historias tradicionales cambiando la personalidad de los protagonistas. Esto nos permite imaginar cómo nos gustaría que fuese los malos o ayudar a ese personaje que en el cuento original nadie quiere. Además creo que podemos plantear actividades en el aula a modo de juego en las que los niños nos den ideas para este tipo de historias y con ello estaremos fomentando el lenguaje, la creatividad e imaginación y el gusto por la literatura.

La quinta actividad ha sido una de las más prácticas, ya que hemos tenido que crear una biblioteca de aula. En este caso lo más importante es conocer el momento evolutivo en que se encuentran los niños a los que vamos a ofrecer la biblioteca. He aprendido a hacerles partícipes de las decisiones que tomamos para crearla, como elegir el nombre o plantear actividades en las que participen todos los niños junto con sus familias.
Creo que es una de las actividades que más nos va a servir en nuestro trabajo porque en todas las escuelas se crean espacios para que los niños utilicen como biblioteca y en muchas ocasiones no siguen unas pautas adecuadas. En nuestro caso ya sabemos cómo deben ser los ambientes, cómo elegir los libros, y cómo involucrar tanto a las familias como a los niños y a todo el equipo educativo. 
He aprendido, gracias a las ideas de mis compañeras, diferentes formas de presentarles los libros, de colocarlos y clasificarlos, así como de enseñarles a respetar y cuidar los libros. Creo que hacerles responsables del préstamos de libros es una actividad fundamental con la que ellos aprenden a valorar y cuidar los libros y además conseguimos trabajar  de forma conjunta con las familiar impulsando el disfrute de la literatura y las ganas de descubrir e imaginar cosas nuevas con cada uno de los cuentos que ellos mismo eligen para compartir con sus padres.
En nuestra biblioteca hemos incorporado algunas de las técnicas que hemos ido aprendiendo durante todo el curso en esta asignatura. Principalmente hemos aprendido a clasificar los libros en función de su contenido y en relación a los intereses y necesidades de los niños,  y así podemos ofrecerles todas las posibilidades literarias que pueden disfrutar gracias a sus experiencias y vivencias previas. Además de textos con los que soñar en que pueden convertirse o incluso algunos con los que queramos trabajar algún aprendizaje. De la misma manera hemos incorporado textos y libros creados por la maestra y por los niños así como actividades de representación y creación de ambientes, o actividades de intercambio de historias y creación de nuevos cuentos de forma activa, o incluso actividades de cuentacuentos con las familias como protagonistas.

Como conclusión a la asignatura que me ha parecido una de las más interesantes de la carrera pues creo que es de las que más aplicación puede tener en el aula con los peques. Hemos aprendido muchas cosas y como ahora estoy trabajando en una escuela infantil he podido ir aplicando estos conocimientos, comprobando y mejorando las cosas que hacía mal o que no sabía porque las hacía. Mis niños ahora tienen una biblioteca más adaptada a ellos y utilizamos muchas más técnicas para contar los cuentos en clase. Además he empezado a crear algunos textos literarios como los propuestos para la actividad 4 y los iré incorporando a la biblioteca el curso que viene.
Actividad Bloque 3

La hora del cuento



Esta actividad, puedo decir, que es la que más me ha costado hacer de toda la asignatura y no porque sea más complicada que las demás, sino porque el día de la sesión presencial no pude ir a clase y hacerla con mis compañeras por lo que he tenido que grabarme en vídeo contando el cuento. Y me ha resultado bastante complicado, pues delante de una cámara la soltura, la expresividad y en definitiva la forma de contarlo no es ni mucho menos parecida a la que utilizo delante de los peques.

He elegido un libro literario muy bonito y que a los niños de 2-3 les gusta mucho y les divierte, “¿A qué sabe la luna?” y he utilizado como estrategia para contarlo: el cuento leído.


 Cuando lo cuento en clase ellos van avanzando los personajes ya que salen en la parte de abajo de las páginas y cuando hago una pequeña pausa antes de llamar al siguiente animal ellos son quienes se encargan de llamarle. Además al finalizar el cuento hablamos sobre el sabor de la luna y como en el cuento nos dicen que sabe a lo que cada uno más les gusta, jugamos a decir cuál es nuestra comida favorita.

Para acabar de contar el cuento siempre utilizo esta  frase “colorín colorado este cuento se ha acabado” aunque la mayoría de las veces quieren repetir la historia o eligen otro para seguir disfrutando de la literatura.
No consigo subirlo a youtube, como me dijo Irune, pero os dejo el enlace de dropbox para que podáis verlo.

https://www.dropbox.com/s/0j5qalhdv9ppd0k/Archivo%204-6-15%2010%2007%2040.mov?dl=0