Adaptación del cuento de los Hermanos Grimm: “La
piel del oso”
Erase una vez, una familia de
campesinos que vivían en un pueblo muy muy alejado de la ciudad. No tenía mucho
dinero y ellos mismos se encargaban de cuidar a los animales y de cultivar para
poder comer y vivir. Cuando nació el pequeño de los hermanos, no tenían
suficiente espacio para todos en la casa ni sacaban suficiente comida, por eso al
mayor de los hermanos, Juan, le dieron un poco del dinero que habían ahorrado y
le mandaron a la ciudad a buscar trabajo.
Juan era un chico muy guapo, alto
y fuerte, pero no sabía hacer otra cosa que cuidar a las ovejas, por eso en la
ciudad no encontró trabajo. Con el paso de los meses Juan estaba cada vez más
cansado ya no tenía dinero para poder comer y nadie le daba trabajo, además
echaba mucho de menos a su familia. Siguió caminando por el bosque y pasando
por ciudades pero nadie le daba trabajo, Juan no quería rendirse y sabía que si
encontraba un trabajo y podía ahorrar un poco de dinero podría ayudar su
familia así que siguió caminando. Pero un día muy caluroso de verano, empezó a
marearse y decidió sentarse a la sombra de un árbol, cuando se estaba quedando
dormido vio a lo lejos una silueta que se le acercaba, era una cosa pequeña y
que volaba pero no parecía ningún animal….. Juan se incorporó y vio como se
acercaba a él un hada pequeñita y con una varita mágica que le dijo:
-
Juan eres un chico muy valiente y muy bueno que
estas luchando por ayudar a tu familia, como no has conseguido trabajo he
venido para ofrecerte un trato y ayudarte:
“Si consigues
la piel de un oso para vestirte, y no te duchas durante 3 años, te haré un
hombre rico para que puedas ayudar a tu familia”
Juan pensó que si durante todo
este último año que llevaba buscando trabajo nadie se lo había ofrecido y ya no
tenía dinero para comer no podía hacer otra cosa más que aceptar el trato con
el hada o dejarse morir. Y como Juan era un chico que nunca se rendía, ACEPTÓ
el trato.
-
Pero entonces el hada le dijo: Hay una última
condición, no podrás vivir en el mismo sitio durante más de una semana.
-
Creo que puedo conseguirlo le dijo Juan. Que se
puso manos a la obra para encontrar y cazar al oso.
Después de una dura pelea con un
oso grande y fuerte, Juan consiguió la piel de éste y se vistió con ella como
le había pedido el hada, entonces con su magia el hada le hizo un par de
bolsillos y cada vez que Juan metía la mano sacaba un montón de monedas de oro.
Contento por ver que el trato
empezaba a funcionar Juan se puso a caminar de vuelta hacia su pueblo, mientras
tanto iba parando en los pueblos y ciudades por los que había pasado y siempre
que veía a alguien que necesitaba ayuda económica, Juan metía la mano en su
bolsillo y le daba unas cuantas monedas de oro.
Era un chico muy bueno y por
eso la gente estaba muy contenta al tenerle en su pueblo, siempre que alguien
estaba en apuros, ahí estaba Juan para ayudarle. Cada semana cambiaba de pueblo
y seguía ayudando a todos los que podía hasta que con el paso de los meses su aspecto
empezaba a estar peor. Ya no era ese chico tan guapo y fuerte, tenía le pelo
largo, olía un poco mal y a la gente ya no le gustaba tanto estar con él. Pero
Juan seguía ayudándoles, fueron pasando los años y su aspecto era cada vez peor, durante el segundo año hasta
los niños le tenían miedo, decían que era un monstruo y nadie quería acercarse
a él ni siquiera hablarle. Cuando iba a pedir cobijo para poder dormir, le
mandaban a las cuadras porque olía muy mal le decía todo el mundo.
Un noche fría de invierno, Juan
estaba muy cansado de que le trataran mal y muy triste y empezó a llorar
desconsoladamente, incluso pensó en romper el trato….pero de repente apareció
una chica, era la hija de los dueños de la posada, muy guapa y simpática que se
acercó a él al oírle llorar. Y a pesar de su aspecto no se asustó y le dijo
-
¿Cómo te llamas? Le preguntó ella
- Juan y ¿tú?
- Yo soy Laura
-
No te preocupes Juan, no llores, si quieres
puedo ayudarte. Entra en mi casa y me cuentas lo que te pasa.
Entonces Juan sorprendido por la
bondad y amabilidad de la chica entró y estuvo hablando con ella toda la noche,
los dos se enamoraron y Juan le dijo a Laura,
ahora tengo que marcharme pero dentro de unos meses volveré a buscarte y si
todavía me quieres nos casaremos. Le regaló un la mitad de un anillo y la otra
mitad se la quedó él y le dijo: Consérvalo hasta que vuelva a buscarte.
Antes de marcharse Juan dejó un
puñado de monedas de oro, para los padres de Laura que aunque no habían sido
muy buenos con él, necesitaban un poco de ayuda.
Juan se marchó y en la última
semana llegó a su pueblo, compró una casa y cada día fue dejando todo lo que
encontraba en su bolsillo en una cueva que hizo en la parte baja de su nueva
casa, muy cerca de las de sus padres y hermanos. Al finalizar la semana y
después de haber ayudado a toda la gente de su pueblo incluso a su familia se
marchó por el bosque y se paró a esperar al hada a lo sombra de un gran árbol.
Ya había pasado los tres años y
enseguida apareció el hada volando con su varita mágica y muy contenta le dijo:
-
Juan has demostrado ser un hombre fuerte y valiente
y has cumplido tu trato, ahora me toca a mí concederte lo que te prometí. Desde
ahora te devolveré tu aspecto, y con toque de su varita le convirtió en ese chico
guapo alto y fuerte que era el primer día que se marchó de su casa y serás un hombre rico y así podrás ayudar a tu
familia.
-
Muchas gracias hada!!
Muy contento Juan volvió a su
pueblo sacó el dinero que hay guardado en la cueva y se lo llevó a su familia
que muy sorprendida y contenta de volverle a ver le abrazó y le agradeció todo
lo que había hecho por ellos. Entonces Juan les dijo " ahora tengo que irme pero
pronto estaré de vuelta, esa casa de ahí al lado es mía".
Juan se marchó y se compró un
caballo con el que cabalgó y cabalgó atravesando los bosques hasta que llegó de
nuevo a casa de Laura. Llegó a la posada y preguntó si podía pasar la noche y
comer algo allí ya que se le había hecho muy tarde. Sin dudarlo los padres y
dueños de la posada le recibieron y le invitaron a cenar con ellos y con su
encantadora hija Laura. Durante la cena ella no le reconoció y estuvieron
hablando de sus aventuras y de sus vidas. Fue cuando Laura le dijo que tenía un
novio al que estaba esperando cuando Juan sacó de su bolsillo la mitad de su
anillo. Entonces ella muy contenta se levantó rápidamente y le abrazó.
-
¡Qué sorpresa!! Qué guapo eres!!
Los dos se besaron y se
despidieron de los padres de Laura. Se montaron en el caballo y volvieron al
pueblo de Juan, cerca de su familia donde a los pocos días se casaron y se
fueron a vivir a su nueva casa.
Allí FUERON FELICES Y COMIERON PERDICES!!!!
He adaptado esta bonita historia
de los hermano Grimm para los niños de 5-6 cambiando algunos pequeños detalles.
He quitado algunas escenas que
creo que los niños no de 5 años no pueden entender como la muerte de los padres
o los contextos de guerra, y lo he cambiado porque al hermano mayor le mandan a
la ciudad a buscar trabajo y conseguir dinero con el fin de poder ayudarles a
salir adelante. Presentando a Juan, mi protagonista, con aspecto de héroe al
que los niños y niñas quieran admirar por su valentía, fortaleza y su bondad.
He puesto nombre a los personajes
principales ya es más fácil para los niños seguir la historia cuando se saben
el nombre de los protagonistas.
En esta edad, muestran
preferencia por los cuentos de fantasía y los cuentos de hadas por eso cambié
la figura del demonio que quizá pueda asustarles por un hada que lleva varita
mágica, puede volar y concede buenos deseos. Así los niños pueden dejar volar
su imaginación y pensar las cosas que le pedirían a un hada.
De la misma manera he reducido el
tiempo de la historia original, ya que 7 años es un concepto muy amplio y a
estas edades no tienen referencia del paso del paso del tiempo, ya que es un
concepto que no tienen del todo asimilado y que no pueden entender hasta los 7 años según los estadios de Piaget.
También he modificado un poco el
final, ya que viendo los cuadros con orientaciones sobre los intereses y
la edad del bloque 1, he visto que los niños prefieren los finales felices y
por ello he quitado el personaje de la hermana de Laura, en este caso, que en
el cuento original acaba suicidándose. Creo que éste es un detalle poco
comprensible para los niños de 5-6 y al que además no prestaría demasiada
atención ya que les llama más la atención que el chico haya vuelto a recoger a
su novia y sean FELICES Y COMAN PERDICES.
Referencias bibliográficas:
Apuntes de Literatura Infantil












